Cuando .

Cuando estés lejos de mi.

mi voz te seguirá.

cada baldosa a tu paso,

con mi voz te nombrará .

Cuando todo lo que rodee,

sea gris , hostil,

recuerda que, aunque invisible,

estoy junto a ti.

Cuando el frío cristal

del escritorio hiele tus manos,

te sientas mal, piensa en mi.

Cuando la fatiga

del trabajo diario,

agote de tu cuerpo

la energía

y caigas en el lecho rendido

piensa en mi.

Cuando tus ojos,

estén cansados de ver

cuando tus piernas

ya no sostengan tu cuerpo

cuando tus brazos

no tengan fuerzas.

Habrás emprendido

el viaje de regreso.

Pasión

Tu lengua, llama ardiente.

Penetrando en las profundidades

De mi ser.

Quemando a su paso

mi poca resistencia.

Tus manos, garras de hierro candente,

Dejando sus marcas

en mi cuerpo.

Los pétalos de tus dedos,

en cada rincón de mi ser.

Eramos dos gatos indefensos, mansos

o dos fieras salvajes, fuera de si.

nos mordimos.

Mis uñas en tu espalda,

la sangre agitada en mis venas.

Y en cada gemido, nuestros cuerpos

se contraen, retuercen, convulsionan.

Tu savia fresca, joven sobre mí .

Ya nada importa .

nuestros abismos se saben de memoria

Mujer.

Fue casualidad,

o te estaba esperando

Fue el destino,

o te estaba deseando

Fue mi soledad,

o tu descaro.

Entre fantasmas surgiste

allí

en mis ausencias.

Hoy ni tu ni yo podemos separarnos.

Por eso vida,

cuando soñamos el encuentro

creí enloquecer de placer, de alegría.

Eran tantos mis deseos

de sentir tus manos recorriendo mi cuerpo

desnudo.

Eran tanto mis anhelos de tocarte,

de besarte.

Qué busqué en mis recuerdos,

dejé que mi imaginación

volara.

Voló hasta ti.

allí tu juventud, tu desenfado

me estaban esperando.

Ay, vida,

a tu lado fui mujer.

Fue tu lengua, braza ardiente,

penetrando en mis profundidades,

quemando a su paso

mi poca resistencia.

Fueron tus manos,

dos garras de hierro candente,

tus dedos, como suaves pétalos

acariciando cada rinconcito.

Eramos en la cama

dos gatos indefensos, mansos,

para convertirnos

en fieras salvajes

fuera de si.

Mordió mi boca tu boca.

Clavé mis uñas;

en cada grito, sentía la sangre correr

por mis venas.

En cada gemido, nuestros cuerpos

convulsionarse.

Tu, tan ardiente, tan viril, tan joven,

derramando tu savia fresca

en mí.

Pero nada me importó;

eras mío,

yo tuya.

Volví a ser mujer..

Punto 0.

Miró el camino recorrido,

no logro recordar lo vivido.

Miró el camino del mañana,

no logro ver el horizonte.

Estoy parada en el punto de partida,

del ayer que no recuerdo

del mañana no vivido.

Buscan mis ojos una luz

que alumbre mi destino,

mis manos,

una mano amiga,

mis labios,

la dulzura de unos besos.

Mientras busco ,

veo pasar la vida,

sin horizonte,

sin destino.

Como ave

Como ave errante,

buscando su nido

a mi llegaste un día.

Reíste con mi risa,

ya perdida

lloraste con mi dolor .

Ocultaste tu verdad

sabias que moriría.

Deseo

A las piedras

de aquel faro

mis aguas

quieren llegar .

pero el camino

es largo

para lograrlo

necesito olvidar.

En mi lecho

Estoy sentada en mi lecho

buscándote , en la almohada

en las paredes, en el techo.

En el marco de la puerta

en los cristales de la ventana.

Estoy sentada en mi lecho

buscando tu tibias manos

tu desconocido rostro

tu ausente voz .

Tus ojo, żde que color

serán tus ojos?

Estoy sentada en mi lecho

Buscó la fragancia de tu piel

tu sonrisa, tus cabellos

castaños o negros tal vez

tus labios que están lejos .

Estoy acostada en mi lecho.
Dentro de un instante apenas

cuando el sueño cierre mis párpados

y vuelva mis oídos sordos

cuando lo que en la calle

sucede, ya no importe.

Cuando todo este muerto

allí,

entre sueños

te hallaré.

Quisiera

Quisiera dar mi vida por verte

Llevarte dentro de mi

Por una eternidad .

Solo tengo tu voz.

Quisiera ir de tu brazo.

Caminar por la ruta de la vida

tomados de la mano .

Solo imagino tu rostro,

que no conozco

Quisiera entregarte mi cuerpo.

Fundirlo junto al tuyo,

convertirlo en llamarada.

solo es un sueño,

en el que tú estás.

Mientras cae la lluvia.

Llueve,

Sueño que estás aquí.

Mis manos en tu rostro.

Mi boca en tu boca.

Siento frió.

El invierno se adueña de mi .

Me acurruco en tus brazos

Ardo con el fuego de tu cuerpo.

Llueve ,

No hay distancias

Ni hay tiempos,

solo éste, tan nuestro.

Para fundirlo en uno

Al igual que nuestros cuerpos.

 

 


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